Pero a pesar de hacer balance, hay que quedarse con los buenos recuerdos, es mejor ser positivo, aunque claro está podemos aprender de lo malo. Espero este año con ganas y también con ilusión.
El otro día leí en Internet, algo que ya publiqué en instagram y en facebook: una reflexión que me llamó la atención: El tren de la vida
"La vida es como un viaje en un tren, con sus estaciones, sus cambios de vías, sus accidentes. Al nacer nos subimos al tren y nos encontramos con nuestros padres, y creemos que siempre viajarán a nuestro lado, pero en alguna estación, ellos se bajarán dejándonos en el viaje solos. De la misma manera se subirán otras personas, serán significativas: nuestros hermanos, amigos, hijos, hasta el amor de nuestra vida. Muchos bajarán y dejarán un vacío permanente. Otros pasan tan desapercibidos que ni nos damos cuenta que desocuparon sus asientos. Este viaje estará lleno de alegrías, tristezas, fantasías, esperas y despedidas. El éxito consiste en tener una buena relación con todos los pasajeros, en dar lo mejor de nosotros. El gran misterio para todos, es que no sabemos en que estación nos bajaremos. Es por eso, que debemos vivir de la mejor manera; amar, perdonar, ofrecer lo mejor de nosotros... Así cuando llegue el momento de desembarcar y quede nuestro asiento vacío, dejemos bonitos recuerdos a los que continúan viajando en el tren de la vida".
Mi Nochevieja será particular y sobre todo originar, la pasaré con gente importante, gente que forma parte de mi vida, y por supuesto acordándome de los que por una u otra razón no están físicamente, pero sí en algún lugar de la estancia.
Vamos a dejarnos llevar por la ilusión y a disfrutar de los pequeños momentos e instantes que la vida nos concede que son los que luego formarán parte de lo que somos, de nuestra existencia, y vamos a brindar por todas las cosas tan maravillosas que vendrán.








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